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miércoles, 26 de septiembre de 2018

Cinco mil mujeres de Estados Unidos piden al Papa respuesta al escrito de Vigano

                                       El Papa Francisco y el otrora Cardenal McCarrick

Más de 5.000 laicas católicas ha escrito una carta abierta al Papa Francisco, exigiendo que responda las preguntas generadas por la reciente acusación del Arzobispo Carlo Maria Viganò, ex nuncio en Estados Unidos.
Al comenzar su carta, las mujeres recordaron una frase del papa Francisco sobre el papel de las mujeres en la Iglesia: ‘usted ha dicho que busca ‘una presencia más incisiva en la Iglesia’ y que ‘las mujeres son capaces de ver cosas con un ángulo diferente (que los hombres), con un ojo diferente. Las mujeres son capaces de hacer preguntas que los hombres no somos capaces de entender’”.
“Le escribimos, Santo Padre, para hacer preguntas que necesitan respuestas”, señalan en la misiva.
Específicamente, están buscando respuestas a las preguntas surgidas tras la reciente carta de Mons. Viganò, que acusó al Papa Francisco y a otros miembros de la jerarquía de la Iglesia de encubrir las acusaciones de abusos sexuales contra el ex cardenal Theodore McCarrick.
Las preguntas de las mujeres para el Papa incluyen si supo o cuándo se enteró de alguna sanción supuestamente impuesta por Benedicto XVI sobre el entonces cardenal Theodore McCarrick, y si él permitió que McCarrick volviera al ministerio público a pesar de saber sobre estas sanciones y acusaciones.
Al ser consultado por periodistas en el vuelo de regreso del Encuentro Mundial de las Familias en Irlanda, el Papa Francisco respondió diciendo que “no diré una palabra sobre esto”, y en su lugar alentó a los periodistas a estudiar la carta de Viganò por ellos mismos y sacar sus propias conclusiones.
“Para su rebaño herido, Papa Francisco, sus palabras son inadecuadas”, dijeron las firmantes de la carta, pidiendo la respuesta del Santo Padre.
Las palabras del Papa a la prensa, dijeron, “hieren, recordatorio del clericalismo que usted recientemente condenó”.
“Necesitamos liderazgo, verdad y transparencia. Nosotros, su rebaño, merecemos sus respuestas ahora”.
“Por favor, no se aleje de nosotros”, pidieron. “Usted se ha comprometido a cambiar las maneras clericales en la Iglesia. Que un cardenal se aproveche de seminaristas es horrendo. Necesitamos saber que podemos confiar en que usted sea honesto con nosotros sobre lo que ha sucedido”.
“Las víctimas que han sufrido tanto necesitan saber que pueden confiar en usted. Familias que serán la fuente de la renovación de la Iglesia, necesitan saber que podemos confiar en usted, y por tanto confiar en la Iglesia”.
Las mujeres que han firmado la carta sirven en diferentes posiciones y vocaciones dentro de la Iglesia, tanto en la vida pública como privada. Ellas se describen como “profundamente comprometidas con nuestra fe y profundamente agradecidas por las enseñanzas de la Iglesia, los sacramentos y los muchos buenos obispos y sacerdotes que han bendecido nuestras vidas”.
Son, indicaron, “esposas, madres, mujeres solteras, mujeres consagradas y hermanas religiosas. Somos las madres y hermanas de sus sacerdotes, seminaristas, futuros sacerdotes y religiosos”.
“Somos las líderes laicas de la Iglesia y las madres de la próxima generación. Somos profesoras en sus seminarios, y líderes en las cancillerías e instituciones católicas. Somos teólogas, evangelistas, misioneras y fundadoras de apostolados católicos”.
“En breve –añadieron– somos la Iglesia, tanto como los cardenales y obispos a su alrededor”.
La carta está firmada “con amor por Cristo y la Iglesia”.
Las firmantes incluyen importantes intelectuales y directoras de instituciones católicas y provida, así como profesoras de importantes universidades católicas en Estados Unidos, mujeres que son madres de seminaristas, dueñas de negocios, filósofas y psicólogas.
La carta, publicada el 30 de agosto, es descrita como una iniciativa personal de las firmantes originales y no fue organizada o patrocinada por ningún grupo u organización.
Puede leer el texto completo, en inglés, AQUÍ.
Traducida y adaptada por David Ramos. Publicada originalmente en CNA.

Arzobispo de Denver apoya pedido de investigación tras testimonio de ex nuncio Vigano


El Arzobispo de Denver, Mons. Samuel Aquila, apoyó el pedido de una investigación exhaustiva solicitada por el presidente del Episcopado de Estados Unidos, tras la difusión el testimonio del exnuncio en ese país, Mons. Carlo María Viganò, quien pidió la renuncia del Papa Francisco por supuestamente no haber actuado adecuadamente en el caso del excardenal Theodore McCarrick, acusado de inconductas sexuales con seminaristas.
En una carta dada a conocer por el denvercatholic.org, Mons. Aquila se refirió al testimonio de 11 páginas que Mons. Viganò dio a conocer el sábado 25 de agosto, y en el que “hace serias afirmaciones sobre el caso de abusos del Arzobispo McCarrick”.
Mons. Viganò publicó el 25 de agosto un testimonio de 11 páginas, responsabilizando a diversos sacerdotes, obispos y cardenales de encubrir las denuncias de abusos sexuales que pesan sobre el excardenal Theodore McCarrick, Arzobispo Emérito de Washington.
El exnuncio en Estados Unidos dijo además que en marzo de 2013, poco después de su elección como Pontífice, Francisco levantó las supuestas sanciones que su predecesor, Benedicto XVI, le habría impuesto a McCarrick y lo habría convertido en “su consejero de confianza”.
Según Mons. Viganò, McCarrick habría aconsejado al Papa Francisco sobre los nombramientos de obispos en Estados Unidos, como el del nuevo Arzobispo de Chicago, Cardenal Blase Cupich, y el Arzobispo de Newark, Cardenal Joseph William Tobin.
           El Papa Francisco y el otrora Cardenal Mccarrick
En su carta a los fieles de Denver publicada el 30 de agosto, Mons. Aquila afirma que “en mis interacciones con el Arzobispo Viganò, he visto que es un hombre con profunda fe e integridad. Me uno al Cardenal (Daniel) DiNardo y al Comité Ejecutivo de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos para solicitar a la Santa Sede que conduzca una investigación exhaustiva que incluya darle autoridad a una comisión de laicos para examinar las muchas preguntas en torno al Arzobispo McCarrick, como por ejemplo quiénes estuvieron involucrados en encubrir su grave conducta inmoral o en no actuar para ponerle un freno”.
Tras recordar que estas preguntas “merecen respuestas que sean conclusivas y que estén basadas en evidencias”, el Arzobispo expresa su solidaridad y cercanía con todas las víctimas de abusos sexuales.
Luego de resaltar que los católicos no están en el mundo para servir “a los falsos dioses de hoy como el poder, el carrerismo o la promiscuidad sexual”, el Prelado destacó que “estamos llamados a ser solo de Cristo, ¡profundizando nuestra cercanía a él en la vida sacramental de la Iglesia”.
Mons. Aquila recuerda también que “esta no es la primera vez en la historia de la Iglesia en la que es sacudida por la falta de fe y la inmoralidad entre el clero y, como enseña la historia, ¡solo un resuelto regreso a Jesucristo y sus caminos sanará esta horrenda brecha pecaminosa que ha ocurrido!”
Ante la tentación de abandonar la Iglesia, prosigue el Arzobispo, “tenemos que rezar pidiendo una fe profunda en Jesucristo, una que crezca y se profundice diariamente. Tenemos que vivir en intimidad con Jesús, ¡el Santo de Dios! Es Jesús quien nos verá en todo este tiempo de prueba y purificación, y quien nos ayudará a vivir las bienaventuranzas y a ser fieles a los mandamientos”.

Arzobispo de San Francisco confirma parte del testimonio del ex nuncio Viganò


El Arzobispo de San Francisco en Estados Unidos, Mons. Salvatore Cordileone, confirmó parte del testimonio de Mons. Carlo Maria Viganò, ex diplomático vaticano.
En una carta dirigida a toda la Arquidiócesis de San Francisco, Mons. Cordileone aseguró que “conocí bien al Arzobispo Viganò durante los años que sirvió como Nuncio Apostólico aquí en los Estados Unidos. Puedo atestiguar que es un hombre que sirvió a su misión con dedicación desinteresada, que cumplió bien la misión petrina confiada a él por el Santo Padre de ‘fortalecer a sus hermanos en la fe’, y que lo hizo así con un gran sacrificio personal y con ninguna consideración en absoluto a promover su ‘carrera’ –todo lo cual habla de su integridad y amor sincero a la Iglesia”.
“Aún más, aunque no tuve información privilegiada sobre la situación del Arzobispo McCarrick, de la información que tengo sobre algunas pocas de las otras declaraciones que hace el Arzobispo Viganò, puedo confirmar que son verdad”.
Mons. Viganò publicó el 25 de agosto un “Testimonio” de 11 páginas, responsabilizando a diversos sacerdotes, obispos y cardenales de encubrir las denuncias de abusos sexuales que pesan sobre el ex cardenal Theodore McCarrick, Arzobispo Emérito de Washington.
El ex nuncio en Estados Unidos dijo además que poco después de su elección, en marzo de 2013, el Papa Francisco levantó supuestas sanciones que su predecesor, Benedicto XVI, le habría impuesto a McCarrick y lo habría convertido en “su consejero de confianza”.
De hecho, según Mons. Viganò, McCarrick aconsejó al Papa Francisco sobre los nombramientos de obispos en Estados Unidos, como el del nuevo Arzobispo de Chicago, Cardenal Blase Cupich, y el Arzobispo de Newark, Cardenal Joseph William Tobin.
El Arzobispo de San Francisco aseguró que las declaraciones del ex nuncio “deben ser tomadas muy seriamente. Descartarlas con ligereza continuaría una cultura de negación y ofuscación”.
         El Papa Francisco y el otrora Cardenal McCarrick
Sin embargo, precisó, “para validar sus declaraciones en detalle tendrá que realizarse una investigación formal, una que sea minuciosa y objetiva”.
El prelado estadounidense agradeció luego al Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), Cardenal Daniel DiNardo, “por reconocer el mérito de encontrar respuestas que sean ‘concluyentes y basadas en evidencia’, y uno mi voz a la de otros obispos en el pedido de esa investigación, y en tomar cualquier acción correctiva que pueda ser necesaria a la luz de estos hallazgos”.
Mons. Cordileone recordó que fue nombrado obispo “el 5 de julio de 2002, tres semanas después de la reunión de la USCCB en Dallas que aprobó la Carta para la Protección de Niños y Jóvenes, y aún en el apogeo del drama de las revelaciones de abusos sexuales de menores por parte del clero”.
En esa época, dijo, se encontró con un amigo sacerdote que lo felicitó por su nombramiento. “Le respondí ‘gracias, pero este no es un buen momento para convertirse en obispo’. Nunca olvidaré su respuesta: ‘pero es un buen momento para ser un gran obispo’”.
“Lo que él me dijo entonces puede decirse a todos los católicos en este tiempo”, destacó.
El Arzobispo de San Francisco subrayó que “la Iglesia necesita purificación” y señaló que “la purificación siempre es dolorosa”.
A las víctimas de abusos, el prelado les pidió que “sepan de nuestras oraciones y amor por ustedes, y que continuamos aquí para ustedes, para apoyarlos y ayudarles a curar con los recursos que tenemos disponibles”.
Mons. Cordileone señaló además que para que la purificación querida por Dios funcione, “debemos cooperar”.
“Dios siempre ha levantado grandes santos en tiempos similares de agitación en la Iglesia. Hago un llamado a todos nosotros a volver a dedicarnos a la oración, penitencia y adoración del Santísimo Sacramento, para que Dios nos bendiga con esta gracia”, dijo.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Arzobispo pide al Papa Francisco cancelar Sínodo de los Jovenes

El Arzobispo de Filadelfia (Estados Unidos), Mons. Charles Chaput, pidió al Papa Francisco cancelar el Sínodo de los Jóvenes, programado para octubre de este año, y dedicar un encuentro similar a la reflexión sobre la vida de los obispos.
En una conferencia realizada en el Seminario San Carlos Borromeo el 30 de agosto, según recoge Catholic Philly, publicación oficial de la Arquidiócesis de Filadelfia, Mons. Chaput dijo que “le he escrito al Santo Padre y le he pedido cancelar el próximo Sínodo de los Jóvenes”.
“Ahora mismo, los obispos no tendrían absolutamente ninguna credibilidad al referirse a este tema”, señaló.
El prelado pidió además al Papa Francisco “comenzar a hacer planes para un Sínodo sobre la vida de los obispos”.
De acuerdo a Catholic Philly. el vocero de la arquidiócesis, Kevin Gavin, confirmó que el prelado envió la carta al Papa Francisco, pero “no dio comentarios adicionales”.
Mons. Chaput, presidente del Comité sobre Laicos, Matrimonio, Vida Familias y Jóvenes de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), fue confirmado recientemente por el Papa Francisco como uno de los cinco prelados estadounidenses que asistirán al Sínodo de los Jóvenes, que se realizará del 3 al 28 de octubre en el Vaticano.
También asistirán al Sínodo el Arzobispo de Galveston-Houston y presidente de la USCCB, Cardenal Daniel DiNardo; el Arzobispo de Los Ángeles y vicepresidente de la UCCB, Mons. José Gomez; el Obispo de Bridgeport y miembro del Comité sobre Laicos, Matrimonio, Vida Familias y Jóvenes, Mons. Frank Caggiano; y el Obispo Auxiliar de Los Ángeles y presidente del Comité sobre Evangelización y Catequesis de la USCCB, Mons. Robert Barron.
La Iglesia en Estados Unidos se encuentra sumida en una profunda crisis, en medio de acusaciones a diversos obispos y sacerdotes de complicidad con los abusos sexuales de los que se acusa al ex cardenal Theodore McCarrick, Arzobispo Emérito de Washington.
El 25 de agosto de este año, el ex nuncio en Estados Unidos, Mons. Carlo Maria Viganò, acusó a cardenales, obispos y sacerdotes de encubrir a McCarrick. El ex diplomático vaticano responsabilizó también al Papa Francisco de no actuar ante las denuncias contra el Arzobispo Emérito de Washington y retirarle supuestas sanciones que le habrían sido impuestas por Benedicto XVI.
Diversos obispos de Estados Unidos, entre ellos el Cardenal DiNardo, han alentado una investigación profunda sobre el caso de McCarrick y las denuncias de Viganò. Sin dar respuestas concretas a esas acusaciones, dijo el presidente de la USCCB, "hombres inocentes podrían ser manchados por falsas acusaciones y los culpables podrían ser dejados en libertad para repetir los pecados del pasado".
A este caso se suman las denuncias de más de mil casos de abusos sexuales a manos de sacerdotes durante los últimos 70 años, presentadas a mediados de agosto por la Corte Suprema del estado de Pensilvania.