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viernes, 5 de julio de 2019

MISAS GREGORIANA


La iglesia considera la Misa como la oración más poderosa de intercesión porque es el ofrecimiento perfecto de Cristo al Padre al hacer presente el Misterio Pascual de Su muerte y resurrección. Es una antigua tradición en la Iglesia que se pida una Misa por una intención específica, incluso cuando la persona no puede presente físicamente para la Misa.

La persona hace una donación, llamada estipendio, a un sacerdote o Comunidad Religiosa para la celebración de la Misa por una intención específica. Al hacer este ofrecimiento, la persona se une más íntimamente a Cristo quien se ofreció asimismo en la Sagrada Hostia, para obtener así frutos más abundantes. (Carta del Papa Pablo VI "Firma in Traditione" el 13 de junio de 1974). El ofrecer un estipendio es también una manera en la que el católico contribuye al servicio del sacerdote de la diócesis o comunidad religiosa.

El sacrificio de la Misa tiene un valor infinito y no hay una limitación en el número de intenciones que pueden ser ofrecidas en cualquier Misa. La Iglesia sin embargo, normalmente permite sólo una intención con cada estipendio para la Misa. Cuando una persona ofrece un estipendio, no significa que está comprando la gracia de la Misa, algo que es prácticamente imposible. Lo que ocurre, es que el sacerdote o comunidad religiosa, se compromete a celebrar una Misa por las intenciones de la persona que hizo el donativo. Se recomienda que la intención sea por el alma de una persona fallecida pero también pueden ser por las intenciones personales de personas vivas.

La Santa Misa es el mejor medio que tenemos:
  • Para ofrecer a Dios la mayor forma de adoración
  • Para agradecerle todas sus bendiciones
  • Para expiar nuestros pecados, recibir el perdón de los pecados veniales y ser preservados de futuros pecados
  • Para acrecentar nuestra unión con Dios
  • Para fortalecer la unidad de la Iglesia
  • Para obtener todas las bendiciones que deseamos (si lo que deseamos está en la voluntad de Dios)
  • Para ayudar a las almas del purgatorio y acortar nuestro propio tiempo allí
  • Para resguardarnos de todos los peligros del alma y el cuerpo
  • Para ser consolados a la hora de la muerte, porque en ese momento Su memoria será nuestra mayor consolación
  • Para interceder por nosotros ante el justo trono de Dios
  • Para traer a la tierra las bendiciones de Dios
  • Para entender mejor lo grande y sublime de la Pasión de Cristo y así, incrementar nuestro amor por Él

Las Misas Gregorianas es una serie de Santas Misas que tradicionalmente se ofrecen en 30 días consecutivos tan pronto como sea posible después del fallecimiento de una persona. Estas Misas son ofrecidas individualmente por el alma de una persona. La costumbre de celebrar las Misas Gregorianas por un alma en particular, demuestra que hay muchas personas que no están listan para el cielo inmediatamente después de morir, y que por eso, necesitan el poder intercesor del sacrificio de Cristo, presente en la Santa Misa. Así, el alma puede continuar su perfección en la gracia lo que le permitirá entrar finalmente en unión con la Santísima Trinidad, nuestro Dios, quien es el Amor Mismo.

El nombre de las Misas Gregorianas viene de San Gregorio Magno, quien fue Pontífice del 590 al 604. San Gregorio Magno contribuyó a la difusión de la práctica piadosa de celebrar estas Misas por la liberación de las almas del purgatorio. En sus escritos, él nos dice que celebraba las Misas en 30 días consecutivos por el eterno descanso del alma de Justus, un monje que había muerto en el convento de San Andrés en Roma. Al final de la última Misa, el fallecido se le apareció a uno de sus compañeros monjes anunciándole que había sido liberado de las llamas del purgatorio. 

Para mayor información manda un correo a christhian_gabriel_responde (@) yahoo.com.mx  o al teléfono  en México nueve-seis-uno / tres-siete-seis / siete-tres / ocho-siete


QUIERES CONOCER EL VOTO DE ANIMAS, DA CLIC AQUÍ

sábado, 3 de noviembre de 2012

jueves, 1 de noviembre de 2012

VOTO DE ANIMAS



VOTO HEROICO POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO
  Todas las obras buenas que practicamos en estado de gracia santificante, tienen la virtud de producir cuatro efectos: meritorio, propiciatorio, impetratorio y satisfactorio.
   El efecto meritorio, de nuestras buenas obras consiste en aumentar la gracia y la gloria del que la practica, y este efecto no puede cederse a nadie.
    El efecto propiciatorio es hacer a Dios propicio, aplacando la ira de su Divina Justicia.
    El efecto impetratorio está en alcanzarnos gracias y favores de parte de Dios.
    Y finalmente el efecto satisfactorio, se reduce a pagar la pena temporal que merecen nuestros pecados. Sólo este último efecto de nuestras buenas obras es el que cedemos a las ánimas en este Voto, a fin de que les sirvan para satisfacer la pena temporal que por sus pecados deben a la Justicia Divina y que están pagando en el Purgatorio. De suerte que nos quedamos con los otros tres efectos de nuestras buenas obras. Los que tienen Voto de Animas ganan igualmente una indulgencia plenaria todos los lunes del año, oyendo la Santa Misa por el descanso de las almas del Purgatorio.
El padre Jorge Loring S.I., nos dice al respecto: " Si yo renuncio a este tesoro espiritual mío, que he ganado con mis buenas obras, si con esa pequeña renuncia de mis pobres obras, logro ayudar a tantas almas que suban a la gloria, y después se interesan por mí, decidme si no es fenomenal tener en el cielo ese ejército de amigos míos, que saben que yo los ayudé a entrar en la gloria". Y agrega: " Porque si dice Jesucristo: "Los Misericordiosos alcanzarán misericordia", y si por hacer yo este acto de misericordia, después voy a tener la misericordia de Dios para conmigo".
El padre Eduardo Fernández Regatillo, S.I., que era un teólogo de gran notoriedad decía: " Muchas personas de gran categoría espiritual y teológica han hecho el Voto de ánimas".
Fórmula para el  Voto
" Os ofrezco, Dios Mío, todas las obras satisfactorias de toda mi vida y todos los sufragios que se me apliquen después de mi muerte, en favor de las benditas ánimas del purgatorio".